domingo, 23 de julio de 2017

VIDEO DEL ÁNGELUS DEL 23/07/2017

“El bien y el mal no puede identificarse con territorios definidos o con grupos humanos”, aseguró el Papa Francisco en el Ángelus de este 23 de julio: no existen los buenos por un lado y los malos por otro, sino que “la frontera entre el bien y el mal pasa en el corazón de cada persona”. En este mundo, explicó el Papa en la introducción a la oración mariana, “el bien y el mal están tan entremezclados, que es imposible separarlos y extirpar todo el mal”. Desde la Plaza de San Pedro, invitó a “tomar estas distancias en relación al mal y a su seducción”, sabiendo que “todos somos pecadores, tenemos siempre necesidad de ser perdonados de nuestros pecados”. “Mirar siempre y solamente el mal que hay al exterior de nosotros”, advirtió, “es no querer reconocer el pecado que hay también en nosotros”.

DIOS FECUNDA LA HISTORIA: ÁNGELUS DEL 23/07/2017

"Que la Virgen María nos ayude a comprender en la realidad que nos rodea no sólo la suciedad del mal, sino también el bien y lo bello, para desenmascarar la obra de Satanás y, sobre todo, para confiar en la acción de Dios que fecunda la historia". Fue el deseo que expresó el Papa Francisco antes de rezar el Ángelus del XVI domingo del tiempo ordinario con miles de fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro para escuchar su comentario al Evangelio, rezar por sus intenciones de Pastor de la Iglesia Universal y recibir su bendición apostólica. Refiriéndose a las tres parábolas con las que Jesús habla del Reino de los cielos, en esta ocasión, el Obispo de Roma se detuvo a considerar la primera, que se refiere al grano bueno y a la cizaña, que ilustra el problema del mal en el mundo y pone de manifiesto la paciencia de Dios. Compartimos a continuación, el texto completo de su alocución, traducido del italiano:

domingo, 16 de julio de 2017

VIDEO DEL ÁNGELUS DEL 16/07/2017

Miles de fieles y peregrinos rezaron un domingo más el Ángelus en la Plaza de San Pedro junto al Papa Francisco este 16 de julio, quien en su breve alocución habló de la parábola del Sembrador e invitó a no dejar sofocar la presencia de Dios por los vicios del mundo y las ambiciones de poder y riquezas. “Preguntémonos si nuestro corazón está abierto para acoger con fe la semilla de la Palabra de Dios. Preguntémonos si en nosotros las piedras son todavía numerosas y grandes. Llamemos por su nombre a los espinos de los vicios”, dijo el Papa.

CONFESIÓN Y ORACIÓN, CLAVES PARA HACER CRECER LA FE: ÁNGELUS DEL 16/07/2017

El domingo 16 de julio, solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, el Papa Francisco se dio cita con miles de peregrinos que acudieron a la Plaza de San Pedro para rezar juntos la oración mariana del Ángelus. Haciendo alusión a la lectura del Evangelio dominical de San Mateo, que narra la Parábola del Sembrador, el Santo Padre señaló que Jesús es el Sembrador y que con esta imagen nos da a entender que Él no se impone, sino que propone: "no nos atrae conquistándonos sino entregándose". "Él derrama con paciencia y generosidad su Palabra", continuó diciendo el Papa Francisco. Una Palabra "que no es una jaula o una trampa, sino una semilla que puede dar fruto", siempre y cuando nosotros estemos dispuestos a recibirlo. En referencia a los "tipos de tierra" donde el Sembrador realiza su labor, el Sucesor de Pedro indicó que el "terreno bueno" es el camino que debemos seguir. No obstante, el Pontífice puso en guardia sobre otros dos tipos de terrenos que pueden crecer en nuestro corazón impidiendo que la "semilla de Jesús dé fruto": el terreno pedregoso, en el cual la semilla germina pero no llega a dar raíces profundas y el terreno espinoso, "lleno de espinos que sofocan a las buenas plantas", espinos que podemos comparar con "las preocupaciones del mundo y la seducción de la riqueza". Compartimos a continuación, el texto completo de su alocución, traducido del italiano:

domingo, 9 de julio de 2017

VIDEO DEL ÁNGELUS DEL 09/07/2017

Durante el rezo del Ángelus este domingo 9 de julio en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el Papa Francisco animó a aquellos que tienen un peso en su conciencia, “una zona oscura en su vida”, que acudan a Jesús, que acudan “a un misionero de la misericordia, o junto a un sacerdote”. El Santo Padre recordó las palabras del Evangelio del día en las que Jesús dice: “Vengan a mí todos los que están cansados y oprimidos, que yo les daré consuelo”. “El Señor no se reserva esta frase para alguno de sus amigos –explicó el Papa Francisco–, sino que la dirige a todos aquellos que están cansados y oprimidos por la vida”.

APRENDAMOS A IR HACIA JESÚS: ÁNGELUS DEL 09/07/2017

En la cita para el rezo del Ángelus este 9 de julio, el Papa Francisco hizo resonar las palabras de Jesús: «Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso» (Mt 11, 28). Con el Evangelio del XIV domingo del Tiempo Ordinario, el Obispo de Roma hizo hincapié en que «el Señor no reserva esa frase a alguno de sus amigos, sino que la dirige a "todos" aquellos que están cansados y agobiados por la vida». Recordando que Jesús conoce la cosas que agobian el corazón: «desilusiones y heridas del pasado, cargas que hay que llevar y perjuicios que hay que soportar en el presente, incertidumbres y preocupaciones para el futuro», y que ante todo ello nos invita a reaccionar, el Papa reiteró que «hoy, Él nos dice a cada uno: ¡Ánimo, no te rindas ante los pesos de la vida, no te encierres ante los miedos y los pecados, sino ven a mí!'» «Él nos espera, no para resolvernos mágicamente los problemas, sino para fortalecernos en nuestros problemas. Jesús no nos quita los pesos de la vida, sino la angustia del corazón; no nos quita la cruz, sino que la lleva con nosotros. Y, con Él, todo peso se vuelve ligero (Cfr 30), porque Él es el descanso que buscamos», añadió el Santo Padre, subrayando luego que «cuando en la vida entra Jesús, llega la paz, aquella que permanece aún en las pruebas». Compartimos a continuación el texto completo de su alocución, traducido del italiano:

domingo, 2 de julio de 2017

VIDEO DEL ÁNGELUS DEL 02/07/2017

En el Ángelus presidido por el Papa Francisco este 2 de julio, el Papa habló de la importancia de la misión y comentó que aquél que deja todo por Jesús se convierte en un “embajador” suyo y la gente “reconoce que Jesús está en Él”. Además, habló de la importancia de la acogida y aseguró que “no importa si después, como toda persona humana, uno tiene sus límites y también sus errores” sino que “tenga humildad para reconocerlos”. “Lo importante es que no tenga el corazón doble, sino sencillo, unido; que no tenga el pie en dos zapatos, sino que sea honesto con sí mismo y con los demás”.